Informe anual del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos: Niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado.

March 27, 2018

 

 

 

 

El Informe anual del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) sobre la situación de los Derechos Humanos en Colombia, no fue alentador para el proceso que el país lleva a cabo luego de la firma del Acuerdo de Paz. El ACNUDH señala que existen importantes desafíos que afrontar y que para el día de hoy aún no ha sido mitigadas. El epicentro del conflicto armado se centra en las zonas rurales, que como destaca el informe, todavía persiste la falta de seguridad, la violencia vinculada a actividades económicas ilegales y el crimen organizado. [1]

 

En este sentido, el informe del ACNUDH manifiesta una elevada preocupación por las garantías de no repetición que establece el Acuerdo de Paz, debido a los ataques contra los defensores de los Derechos Humanos, a la reintegración de los excombatientes y a la desvinculación de los niños, niñas y adolescentes. Respecto al último punto, el Alto Comisionado advierte que el grupo ex-guerrillero FARC-EP no ha cumplido con la entrega total de los niños, niñas y adolescentes, siendo evidente el poco accionar del Estado frente a la protección y garantías ofrecidas a los menores bajo el marco del Derecho Internacional de los Derechos Humanos.

 

A pesar de los esfuerzos por parte del Gobierno colombiano, el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes ha sido un fenómeno que se ha convertido en un estrategia de despliegue territorial y de engrosamiento de las filas, por lo que su masiva incorporación se debe a causas que se han asentado históricamente en las zonas rurales de Colombia, como los altos índices de pobreza, desempleo, violencia intrafamiliar y armada, baja calidad de educación y de salud, alta deserción escolar, la preeminente ausencia institucional del Estado y la presencia de diferentes actores armados. Por lo que condiciona a las comunidades y a las familias de estos territorios a una dinámica de reclutamiento persuasiva o coactiva.

 

Teniendo en cuenta lo anterior, el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) documentó en su trabajo “Una guerra sin edad” que entre el año 1960 hasta el 2016 hubo un total de 16.876 casos de reclutamiento a menores de edad, donde las FARC-EP era el primer responsable de este flagelo con un 54%, seguido por los paramilitares con un 27%, el ELN con un 10%, los Grupos Armados Posdesmovilización (surgidos después del proceso de desmovilización de las AUC y otros pequeños grupos paramilitares a partir del 2003)  con un 7% y otros con en 2%[2]. A su vez se documentó que las modalidades dentro de estas organizaciones, además de centrarse en el adoctrinamiento militar y político, se encuentra el abuso y trabajo sexual, el trabajo doméstico, el uso como primeros anillos de seguridad, como productores y comercializadores de drogas ilícitas, transportadores de armas y cobradores de extorsiones, lo que ha configurado un escenario sin nociones de niñez ni adolescencia.

 

En el caso particular del Acuerdo de Paz con las FARC-EP sólo 124 niños, niñas y adolescentes fueron entregados por parte de este grupo para el proceso de restablecimiento de sus derechos. Sin embargo, el informe del ACNUDH anuncia que ha existido la desvinculación informal por lo menos en Cauca, Meta y Caquetá[3], que afectaría y pondría en duda la documentación de cuántos niños se encontraban supeditados en la guerra y la buena voluntad de las FARC en el actual proceso de paz.

 

Save the Children una ONG que trabaja en defensa de los derechos de los niños, se pronunció frente a este panorama tan sombrío, instando a que “el Estado, más allá de buscar el restablecimiento de los derechos de los niños que han recuperado y de los pocos que fueron entregados, debe garantizar acciones de protección contra el reclutamiento y de garantía integral y ejercicio pleno de los derechos de los millones de niños y de niñas que como testigos o partícipes de la guerra no pasaron ni pasarán por el Programa del ICBF”.[4]

 

De forma paralela, el ACNUDH recomienda al Estado Colombiano a que se incremente el gasto público en zonas donde tuvo lugar la desvinculación informal de los niños de las FARC-EP, con el fin de que tengan acceso a la educación, a la asistencia psicosocial y al desarrollo, aplicando el principio del interés superior del niño y el enfoque de género y étnico.[5] Aunque el Gobierno manifieste una disminución de reclutamiento en los territorios donde se asentaban las FARC-EP, el problema humanitario no cesa. La presencia de esta actividad se evidencia en Norte de Santander con las Águilas Negras; En Vaupés, Meta y Guaviare con las disidencias de las FARC y en Chocó, Córdoba y Antioquia con las Autodefensas Gaitanistas de Colombia.[6]

 

Por tanto, con este nuevo panorama se entiende que el problema no se puede ver como terminado. Aunque el Derecho Internacional Humanitario y la Ley 1448 de 2011 ratifica a los menores implicados la condición de víctimas, se evidencia la poca capacidad de respuesta por parte del Estado para garantizar y proteger sus derechos frente a este flagelo. Además, las condiciones precarias que atraviesan las zonas rurales no han cambiado y mientras los niños, niñas y adolescentes sigan siendo un foco de vulneración, sin recursos como educación, salud de buena calidad y bienestar económico la guerra seguirá consolidándose, haciendo frente a una serie de peligros que ni la niñez ni los adolescentes deben presenciar por un conflicto de intereses económicos y políticos entre los grupos ilegales y el Estado. El llamado de atención del ACNUDH es contundente por lo que el Estado colombiano debe asegurar la reconstrucción de un tejido social incluyente para todos aquellos que han sido víctimas de la violencia en Colombia.

 

 

 

 

 

 

 

 

Referencias

 

[1] Naciones Unidas Derechos Humanos. Informe anual del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos e informes de la Oficina del Alto Comisionado y del Secretario General. Disponible en: http://www.hchr.org.co/documentoseinformes/informes/altocomisionado/informe-anual-2017.pdf

 

[2] El Tiempo. Casi 17.000 menores fueron reclutados para la guerra entre 1960 y 2016. Disponible en: http://www.eltiempo.com/justicia/conflicto-y-narcotrafico/primer-informe-sobre-reclutamiento-de-menores-para-la-guerra-181522

 

[3] Naciones Unidas Derechos Humanos. Informe anual del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos e informes de la Oficina del Alto Comisionado y del Secretario General. Disponible en: http://www.hchr.org.co/documentoseinformes/informes/altocomisionado/informe-anual-2017.pdf

 

[4] Save the Children. Reclutamiento de niños, niñas y adolescentes un delito en contra la niñez que no se detiene. Disponible en: https://www.savethechildren.org.co/articulo/reclutamiento-de-ni%C3%B1os-ni%C3%B1as-y-adolescentes-un-delito-en-contra-la-ni%C3%B1ez-que-no-se-detiene

 

[5]  Naciones Unidas Derechos Humanos. Informe anual del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos e informes de la Oficina del Alto Comisionado y del Secretario General. Disponible en: http://www.hchr.org.co/documentoseinformes/informes/altocomisionado/informe-anual-2017.pdf

 

[6] El espectador. Los niños siguen yendo a la guerra. Disponible en: https://colombia2020.elespectador.com/pais/los-ninos-siguen-yendo-la-guerra

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